Las técnicas o métodos de deshidratación de alimentos son sumamente antiguas, se conoce que sobre el Neolítico surgieron las primeras manifestaciones de esta ya tradicional técnica culinaria, cuya función es preservar o conservar los alimentos, te enseñaré cómo deshidratar frutas al sol.

Entre las distintas técnicas o métodos se encuentran, la deshidratación en horno eléctrico o de convección (a gas), con un deshidratador, con un microondas, a base de sal, y la que en este caso te voy a describir, que no es otra que la que se hace al sol.

El secar o deshidratar frutas al sol es una técnica muy eficiente, sobre todo, en términos de ahorro de energía o, como dicen los ecologistas, sostenible, para la preservación de las frutas, tales como, dátiles, higos, frutos del bosque y uvas.

Todo sobre deshidratar frutas al sol

¿Cuál es el Procedimiento que debo Seguir para Secar o Deshidratar Frutas al Sol?

Elementos necesarios:

  • Frutas frescas.
  • Tazón grande.
  • Papel absorbente.
  • Ácido cítrico en polvo o jugo de limón
  • Rejilla de secado.
  • Recipiente hermético de plástico o de vidrio.
  • Un cuchillo y un pelador.
  • Una olla.
  • Una espumadera.

Pre-Tratamiento de la Fruta

1. Lavar las Frutas

  • En primer lugar tienes que lavar las frutas frescas, para lo cual necesitas tener a mano agua tibia, de esa forma la suciedad que puedan tener sale más fácil sin necesidad de maltratarlas. Recuerda lavarlas con las manos.
  • Luego que las laves, debes secarlas con el papel absorbente, que debe estar limpio.
  • A medida que vas secando las frutas tenéis que verificar que no estén manchadas, ni moradas, ni tengan hoyos; es decir, elimina cualquier imperfección, porque de dejarlas el sabor no será agradable.
  • Cuando tengas que lavar muchas frutas, te recomiendo que emplees un tazón grande y lleno de agua.
  • Una vez que termines de lavarlas, drena el excedente de agua con una espumadera o colador.

2. Pelar las Frutas

  • Frutas con cáscaras gruesas y no comestibles: te recomiendo pelarlas; para esto, debes usar un cuchillo para despegar o eliminar completamente la cáscara.

Recuerda que cuando se someten a la deshidratación la cáscara se endurece, por lo que si buscas que las frutas queden suaves después del secado, debes retirar las cáscaras.

  • Frutas de cáscaras gruesas como: plátano, mangos o naranjas.
  • Frutas con cáscaras comestibles: peras, melocotones, manzanas, entre otras. Puedes pelarlas o dejarles las cáscaras.

3. Corte de las Frutas

Dependerá del tamaño de las frutas y contenido de agua de las frutas

  • Frutas grandes: se pueden cortar en rodajas con un grosor entre 3 mm y 1 cm., por ejemplo, peras, manzanas, mangos, melocotones, etc.
  • Frutas con alto contenido de agua: córtalas en pedazos gruesos, porque al eliminar el agua reducen su tamaño; por ejemplo, melones y frutas cítricas.
  • Frutas con bajo contenido de agua: corta en rodajas delgadas, por ejemplo, peras y manzanas.

 Nota: Si las frutas tienen semillas o huesos debes eliminarlos y si tienen corazón, corta a su alrededor para descartarlos.

Remojo de las Frutas Frescas o Tratamiento Previo

Existen 2 tipos de tratamiento que ayudan en el proceso de conservación de las frutas que se someten a deshidratación, reducen la pérdida de vitaminas y contrarrestan la proliferación de bacterias perjudiciales; serás tú quien elija cuál aplicar.

Son recomendados para frutas como las manzanas, los albaricoques, las peras y los melocotones, pero eso no impide que lo utilices con cualquier fruta.

  • Ácido cítrico: para ½ kilo de frutas frescas, necesitareis 18 gramos de ácido cítrico en polvo disueltas en 2 tazas de agua. Y, en caso que no quieras utilizar el ácido cítrico en polvo, puedes usar 2 tazas o 470 mililitros de jugo de limón.
  • Jarabe: para ½ kilo de frutas frescas, mezcla 240 grs. (1 taza) de azúcar, 240 grs. (1 taza) de jarabe de maíz blanco y 470 mililitros (2 tazas) de agua.

Procedimiento de Remojo y/o Escaldado (cocer)

  • Después de que hayas elegido y preparado la mezcla para el remojo, coloca las frutas dentro de la mezcla por un período de 10 a 15 minutos; transcurrido ese tiempo, inmediatamente, pásalas a la rejilla de secado.
  • Si se trata de frutas amargas, puedes cocerlas en jarabe para que adquieran un sabor más dulce.

El procedimiento es: mezcla y calienta los ingredientes que te dije para el jarabe, cuando esté caliente, coloca la fruta limpia dentro de la mezcla y cocínalo durante 10 minutos a fuego medio. Pasado el tiempo, retira las frutas y colócalas en la rejilla de secado.

Recomendado para las frutas muy ácidas y agrias: pomelo, kiwi, manzana verde, limones.

  • Con respecto a los frutos del bosque, ciruelas, uvas y arándanos te recomiendo que hiervas agua en una olla y colócalas dentro, dejándolas entre 1 y 2 minutos, lo suficiente para que se agrieten las cáscaras. Retira, cuela y seca.

Procedimiento de Secado o Deshidratado

  • Te recomiendo que lo hagas en verano, y debes escoger un día en que haga mucho viento y calor (28 a 30°C) así como poca humedad. Evita siempre los días lluviosos y fríos.
  • Ubica un área que reciba directamente la luz y el calor del sol y de la cual nadie mueva o contamine las frutas.
  • Coloca las frutas en la rejilla de secado, ten cuidado de organizarlas en una sola capa y que queden separadas, nunca coloques una encima de otra.
  • Recuerda siempre taparlas con una tela de gasa o estopilla y así las protegerás de las abejas y demás insectos que son atraídos por el dulce.
  • Dejalas al sol entre 2 y 5 días, durante los cuales debes revisarlas tres veces por día para cerciorarte que ya estén listas.
  • Podéis verificar que ya están secas, cuando adquieran su punto de flexibilidad que es al doblarse como el cuero y no haya humedad en su interior.
  • Luego, ponlas en frascos de vidrio o plástico de tapa hermética.

 

Me encanta la cocina.
Cocinero por vocación.
Master en Cocina y Nutrición.
Grado Superior de Dirección de Cocina.
Especialista en comida deshidratada.