La forma correcta de conservar frutas y verduras deshidratadas garantiza en un 80% la durabilidad de tus alimentos. Si deseas la alternativa de la comida deshidratada, debes conocer los trucos y técnicas más importantes para su conservación. Continúa leyendo para conocer cuáles son.

Conoce tus alimentos

Antes de pensar en preservarlo, debes entender la composición de tus alimentos. Mientras más fibrosos, mayor cantidad de producto final concentrado tendrás. Por ello, es recomendable deshidratar alimentos con mayor cantidad de fibra respecto a la cantidad de agua.

De esta forma puedes garantizar que el proceso de deshidratación se lleve a cabo correctamente. Al sellar herméticamente un alimento deshidratado, lo proteges de agentes contaminantes. Sin embargo, si este alimento aún posee agua en su estructura, lo más probable es que se produzca moho que dañe tu comida.

Es importante que tengas en cuenta que los alimentos deshidratados son alimentos semiperecibles. Esto quiere decir que su caducidad dependerá de agentes como la humedad, la temperatura, la exposición a la luz y de sí mismo.

¿Qué alimentos puedes deshidratar para conservar?

Puedes deshidratar frutas y verduras de todo tipo e incluso hierbas aromáticas. La técnica a usar dependerá de tu tiempo o necesidades. Bien puedes deshidratarlos al sol, utilizar el horno o una máquina deshidratadora que te ahorrará mucho tiempo. Las carnes también entran en esta categoría, pero su duración es mucho menor a frutas, verduras y hierbas deshidratadas.

Cómo conservar adecuadamente las frutas y verduras

Al ser alimentos diferentes, requieren un tratamiento específico. No será lo mismo la conservación de frutos secos, con verduras o incluso otros tipos de frutos. Esto se debe a la cantidad de azúcar concentrado en las diferentes comidas, que alargará el tiempo útil de cada alimento.

Conservar frutos secos

Estos alimentos son altos en grasa, de modo que tienden a volverse rancios más rápidamente. Al tener ese porcentaje en grasa, pasa por un proceso de oxidación que genera un sabor desagradable al alimento. Este proceso se acelera cuando los frutos secos se enfrentan a altas temperaturas y mucha presencia de luz.

La principal forma de conservarlos es refrigerados, guardados en paquetes herméticos en raciones reguladas. Mantenlos alejados de la luz directa y del calor, sobre todo si se trata de frutos secos sin cáscara.

Conservación de semillas

Las semillas son de los alimentos deshidratados más fáciles de conservar. Si la deshidratación fue hecha de forma correcta con mantenerlos en un empaque hermético garantizas su duración.

Además, recuerda guardarlas en un lugar seco, no es necesario someterlas al frío. Mantenlas alejadas de la luz solar directa, ya que tiende a envejecerlas.

Conservación de fruta deshidratada

La deshidratación de la fruta no es más que extraer el agua en ella para alargar su vida útil. Sin embargo, para que tengas una mejor ejecución rebana en finas lonjas el alimento. De este modo se garantiza que no quedará agua en la fruta.

Una pista de que la deshidratación ha tenido éxito es que la fruta obtiene una textura esponjosa, brillante y dulce. Con el tiempo endurecen y pierden el dulzor.

Para que conserves mejor la fruta, un buen secreto es no cambiarla de envase. Este debe estar seco y tener un sellado hermético. Colócalas en un lugar fresco apartado del sol. También puedes almacenarlas en el frigorífico.

Conservación de las verduras deshidratadas

Por otro lado, las verduras deshidratadas tienen una mayor duración. Si bien requieren de menos cuidado que las frutas, de igual forma debes conocer cómo conservarlas o perderán propiedades y se dañarán más rápido.

Lo primero que debes hacer con las verduras es deshacerte de la cáscara y cortarlas en lonjas. Si bien su cantidad de fibra es considerablemente más alta que la fruta, este paso asegurará la extracción de agua de mejor forma.

También es necesario mantenerlas lejos de la humedad y en un espacio refrigerado. Una buena táctica es guardarlas con papel absorbente en un envase hermético. Así, el papel pudiese absorber la humedad que se pueda generar. Mantenlas alejadas del sol y luz directa.

Deshidratación vs. otros métodos de conservación

Está claro que existe más de una forma en la que conservar los alimentos para alargar su duración. Sin embargo, la deshidratación es uno de los que menos compromete al alimento en cuanto a pérdida de nutrientes, lo que garantiza una mejor influencia en el organismo.

Entre los métodos de conservación más comunes puedes encontrar:

  • Congelación: Al someterse a cambios de temperaturas tan bruscos, comprometen los nutrientes que puede aportar un alimento. El tener una alteración en uno de sus elementos provoca que el alimento no vuelva a ser el mismo. Al descongelarse, pierde parte de su hidratación y con ello parte de los nutrientes. Se recomienda consumir alimentos congelados antes de los seis meses.
  • Enlatado: Este método sería el contrario a la congelación. Los alimentos pasan por temperaturas muy altas para eliminar bacterias y hacer que duren más años. Sin embargo, esto conlleva a una degeneración del alimento al encontrarse tanto tiempo en contacto con el metal.
  • Salmuera y salazones: Es una práctica bastante hogareña, sobre todo para carnes. Sin embargo, la sal aumenta la acidez del alimento.
  • Radiación: Es una práctica de la cual aún se desconocen sus efectos totales. Consiste en la exposición de la comida a radiación X para desacelerar su maduración.
  • Deshidratación: Consiste en secar los alimentos al exponerlos al sol o calor por largo tiempo. Supone la intensificación de sus nutrientes y siempre puede ser rehidratado. Esta práctica no daña tu comida.

Ventajas de deshidratar los alimentos para conservar

Al utilizar este método de conservación garantizas tres ventajas principales inmediatas. 

Fáciles de transportar

Al reducirse por la falta de agua, el alimento tendrá una mejor forma para ser almacenado. Ocupará menos espacio y será práctico para transportar. 

Rápidos de preparar

La rapidez de cocción es su principal beneficio. Además, la concentración de energía que brinda sin alterar la ración. Por último, siempre puedes rehidratarlo para incorporarlo a tus recetas.

Sabor más intenso y delicioso

Resulta más intenso y dulce ya que se concentran los ingredientes. El lado aromático también se ve repotenciado y la cantidad de fibra ayuda a saciar el hambre con rapidez.

Ahora que sabes cómo conservar correctamente tus frutas y verduras deshidratadas, te invitamos a revisar nuestras otras entradas. Deja tu comentario y comparte este post.

Me encanta la cocina.
Cocinero por vocación.
Master en Cocina y Nutrición.
Grado Superior de Dirección de Cocina.
Especialista en comida deshidratada.