¿Llevas un ritmo de vida muy ocupado? ¿Tienes poco tiempo para cocinar? ¿Te interesa una alternativa saludable para dar de comer a tus niños? Los alimentos deshidratados pueden ser tu salvación. 

Si alguna vez llegaste a pensar que los alimentos deshidratados no son para niños, deberías analizarlo de nuevo. Continúa leyendo para averiguar por qué los alimentos deshidratados serán tus nuevos aliados a la hora de la merienda.

¿Son saludables los alimentos deshidratados para los niños?

La alimentación de los pequeños del hogar es de vital importancia en el día. Sin embargo, es un factor cambiante y que con los años se renueva. Si lo que buscas es una alternativa saludable pero deliciosa, los alimentos deshidratados pueden ser una buena opción. 

Se trata de comida a la cual se le ha extraído el agua. Existen distintos métodos de deshidratación. Desde deshidratadores mecánicos, pasando por la deshidratación al horno y hasta deshidratación al sol.

Con el paso de los años, este tipo de comida ha sido visto con desconfianza al ser nuevo. Se estima que tiene una cantidad de azúcar alta en comparación. No obstante, tiene un glucémico medio bajo y gran cantidad de fibra

Estas características lo vuelven un elemento ideal para la dieta sin importar la edad del niño. Previene enfermedades relacionadas al metabolismo y no existe prueba de causa de caries. 

¿Cómo funcionan y qué aporta al organismo los alimentos deshidratados?

La comida deshidratada está compuesta mayormente por los mismos nutrientes que el alimento sin deshidratar. Lo único que cambia a nivel químico es la cantidad de agua que posee. Esto quiere decir que está mucho más concentrado y aporta mayor densidad energética

Por tanto, se debe racionar para no generar una “sobrecarga”. Es decir, si tu hijo suele comer entre 10 a 15 uvas como snack, su equivalente sería entre 10 a 15 pasas.

Ten en cuenta no confundir los alimentos deshidratados con los confitados u otros del mismo estilo. Si bien pueden lucir iguales, los segundos tienen una carga de glucosa alta y dañina. 

Con respecto a los nutrientes que aporta la comida deshidratada, dependerá del proceso al que es sometida.  Si se realiza correctamente y acorde al alimento, será poco representativo lo que llegue a perder. 

¿Qué alimentos se pueden deshidratar?

¿Cómo reaccionarías al saber que todos los alimentos se pueden deshidratar? Pues es verdad. Sin importar el alimento, mientras no esté hecho de un 100% de agua (lo cual es imposible) se puede deshidratar. 

Claramente, algunos tendrán mayor efectividad en el proceso que otros. Por ejemplo, se obtiene más producto de una banana deshidratada que de una naranja debido a la diferencia en concentración de agua de cada una. 

¿A qué edad es recomendable para los niños consumir alimentos deshidratados?

En el momento en el que tu bebé puede masticar correctamente un alimento, sin la incertidumbre de que pueda pasar un trozo grande, puede ingerir alimentos deshidratados.

Sin embargo, existen alimentos deshidratados pequeños, como las pasas, que pueden ofrecerse a los bebés sin problema. Puedes consultar con tu pediatra para diseñar una dieta compuesta por estos alimentos para garantizar las vitaminas que tu hijo necesita en su crecimiento.

Resultan una golosina saludable e interesante para los más pequeños y será divertido explicar cómo una manzana roja y brillante puede convertirse en finas y pequeñas lonjas. 

Beneficios de los alimentos deshidratados para niños

Nuestros niños consumen y gastan mucha energía. Por ende, necesitan alimentos que la repongan de la forma correcta. La comida deshidratada es una buena herramienta para ese fin. Siempre que se controle la cantidad ingerida son una herramienta para brindar vitaminas y minerales de forma natural y en gran proporción.

Aporta energía, vitaminas y minerales

Es un alimento saludable que aporta energía concentrada a los más pequeños en raciones correctas. Una buena idea es llevar una bolsa de snacks deshidratados para después de una sesión de ejercicio. Debido a que no tiene agua, los nutrientes están más concentrados.

Adaptables a tus recetas

Por otro lado, los alimentos deshidratados pueden incorporarse casi de cualquier forma. Dentro de postres o ensaladas, incluso como técnica de almacenamiento para luego rehidratar, su versatilidad hará que formen parte de muchos platos.

Golosinas por años

A su vez, la longevidad de los alimentos te permite tener snacks preparados por mucho tiempo. Bien sellados, las frutas y verduras pueden durar más de 5 años. Una golosina más saludable y económica que no te puede faltar.

Fácil transporte y empaque

Como es de esperarse, cuando un alimento pierde agua, su tamaño se ve afectado. Este factor se vuelve positivo cuando se habla de preservar y transportar dicha comida con comodidad. También ocupan poco espacio, por lo que enviarlo para el desayuno o merienda en el colegio es una opción.

Alimentos deshidratados: alimentación infantil independiente 

Además de enriquecer el organismo de tus hijos, los alimentos deshidratados permiten una práctica importante en el desarrollo de la independencia y la autonomía infantil.

El poder rehidratar el alimento, supone un ejercicio de cocina rápido. Esto a su vez, permite involucrar al niño en la actividad. Si ya tienen una edad óptima para manipular la cocina y tú eres de los representantes que trabajan largas jornadas, puedes dejar el menú de la semana a la espera de la hidratación. 

Aquello promoverá conductas independientes en tu hijo y a ti te ahorrará la tarea de cocinar a diario y su larga espera. Con los alimentos deshidratados, tus hijos tendrán la comida lista en menos de cinco minutos y tú un día mejor aprovechado.

En conclusión, puedes decir que los alimentos deshidratados son un buen añadido en la dieta balanceada de un infante, una herramienta para un tutor y una forma divertida de ofrecer a los niños alimentos que tal vez de otra forma no comerían. Lo importante es la nutrición, que no falte una alternativa de snack y que tus hijos lo agreguen fácilmente a su día a día.

Si esta entrada te ayudó, compártela en redes. Puedes también revisar nuestro contenido vinculado para informarte más al respecto.

Me encanta la cocina.
Cocinero por vocación.
Master en Cocina y Nutrición.
Grado Superior de Dirección de Cocina.
Especialista en comida deshidratada.